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Maraton Corramos en San Juan por la ELA

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El Intendente de la Ciudad de San Juan, Lic. Franco Aranda, invita a participar de la Maratón “Corramos por ELA – A Beneficio de la Asociación ELA Argentina”, organizada por la Municipalidad y la Asociación ELA Argentina, con el apoyo del Gobierno de la Provincia de San La misma se llevará a cabo el próximo sábado 23 de julio, partiendo desde la Municipalidad de la Ciudad de San Juan, y tendrá tres modalidades:

 

 10K Competitiva

 

 3K Participativa

 

 KIDS Aventura

 

Las inscripciones se realizan en www.asociacionela.org.ar y el bono contribución tiene un valor de

 

100 pesos para mayores de 12 años, y 5 pesos, menores de 12 años.

 

Para más información comunicarse con la Dirección de Deportes de la Municipalidad de la Ciudad

 

de San Juan al 4218833 o dirigirse a calle Mitre 647 este.

 

En 1874, un doctor francés llamado Jean-Martin Charcot describió por primera vez la Enfermedad de

 

la Neurona Motora (ENM).

 

El término cubre un grupo de enfermedades relacionadas que atacan las neuronas motoras (también

 

llamadas motoneuronas). Estas son células nerviosas que se encuentran en el cerebro y la médula

 

espinal. Controlan el funcionamiento de los músculos. Los mensajes gradualmente dejan de llegar a

 

los mismos, lo cual lleva a tener debilidad, rigidez y atrofia.

 

La ELA es una condición que limita la vida en forma progresiva y que puede afectar el caminar, el

 

habla, la deglución y la respiración. Sin embargo, no todos los síntomas necesariamente les suceden

 

a todos y es poco probable que todos ellos se desarrollen al mismo tiempo, o en algún orden

 

Si bien no existe actualmente una cura para la ELA, los síntomas pueden ser manejados para mejorar

 

 Es difícil ser exacto, pero estudios internacionales sobre ELA indican que:

 

 Puede afectar a adultos de cualquier edad, pero la mayoría de los diagnosticados con la

 

enfermedad tienen más de 40 años, con la mayor incidencia entre los 50 y los 70 años de

 

 Aproximadamente 2 hombres cada 1 mujer se ven afectados, pero esto puede variar según el

 

tipo de ELA y se empareja a partir de alrededor de los 70 años.

 

 La incidencia o cantidad de personas que desarrollarán ELA cada año es aproximadamente 2

 

de cada 100.000 de la población general.

 

 La prevalencia o cantidad de personas que viven con ELA al mismo tiempo es

 

aproximadamente 7 de cada 100.000.

 

Tu sistema nervioso se compone de dos grupos principales de nervios:

 

 Los nervios que controlan los sentidos, tales como el tacto y la vista, conocidos como

 

neuronas sensoriales (generalmente no son afectados por la ELA).

 

 Los nervios que controlan la forma en la que nuestros músculos se mueven, llamados

 

neuronas motoras (afectadas por la ELA).

 

Las neuronas motoras se dividen en dos grupos:

 

Neuronas motoras superiores: Estas recorren desde el cerebro hasta la médula espinal llevando

 

instrucciones a las neuronas motoras inferiores. El daño en las neuronas motoras superiores

 

generalmente trae como resultado la debilidad y rigidez de los músculos.

 

Neuronas motoras inferiores: Recorren desde la médula espinal y controlan los músculos

 

utilizando las instrucciones recibidas de las neuronas motoras superiores. El daño en las neuronas

 

motoras inferiores generalmente trae como resultado músculos débiles y blandos, y una sensación de

 

tironeo que se propaga debajo de la piel (conocida como fasciculación).

 

La ELA es una enfermedad neurodegenerativa progresiva. A medida que las neuronas motoras se

 

deterioran, se incrementa la pérdida de la movilidad en las extremidades, y se producen dificultades

 

con el habla, la deglución y la respiración. Los primeros músculos que se ven afectados son

 

comúnmente los de las manos, pies o la boca.

 

Algunos pacientes pueden experimentar cambios en el pensamiento o la conducta, lo que usualmente

 

se conoce como disfunción cognitiva, pero solo unos pocos experimentan cambios cognitivos

 

La ELA generalmente no afecta los sentidos, la vejiga e intestinos, o la función sexual.

 

Los efectos de la ELA pueden variar enormemente de una persona a la otra. Cada individuo vive una

 

experiencia muy diferente, desde los síntomas y la progresión de la enfermedad hasta el período de

 

supervivencia luego del diagnóstico.