Acompañamos a los familiares y entornos afectivos de personas con ELA, brindando un espacio de escucha, contención y encuentro. Nos reunimos 3 veces al mes, en grupos reducidos y personalizados, para poder compartir, expresar y transitar juntos este camino. En el encuentro del 6/2 resonó una frase que nos une: “Poder pedir es un acto de humildad, es aceptar que hay algo que no se puede.”
En un nuevo espacio de encuentro para familiares en grupos reducidos y con el acompañamiento psicológico de nuestro equipo, acordamos en la importancia para la ayuda de nuestros seres queridos en "vivir nosotros tambien, tener un tiempo para hablar de otra cosa que no sea la enfermedad.
En un nuevo encuentro de otro grupo reducido de asistencia a familiares intercambiamos nuestros pensamientos y "Hablamos el mismo idioma: las personas que no tienen familiares con ELA, escuchan, entienden pero no lo pueden vivir
Familiares de personas que transitan la ELA, son acompañados con ayuda profesional en los encuentros para grupos reducidos. Cada Reunión vamos afianzando los vínculos, la confianza, y vemos los procesos de cada una.